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Concierto de Loquillo en Aluche

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Loquillo.
Sábado 29 de mayo de 2010
Campo de fútbol ‘de arriba’, parque de Aluche. Madrid
Entrada gratuita
Espectacular lleno a revosar
2 horas de concierto

Pasados dos minutos de las 11 de la noche, la banda salió al escenario, poco a poco, Laurent Castagnet a la batería, Mario Fueyo a los teclados, Laura Gómez-Palma al bajo, Igor Paskual a la guitarra y los coros y Jaime Stinus a la guitarra, bajo y coros también.

La banda empieza a tocar las notas de ‘En las Calles de Madrid‘, el Loco aparece por la izquierda del escenario. Aluche ruge! No creo que haya mejor comienzo en estas épocas de recuerdos de tiempos perdidos y de homenaje a ‘su Madrid’.

Versionándose de sí mismos
Pasaron sus mejores temas por el escenario del campo de fútbol de arriba, mitad aprovechado para las casetas de la fiesta, mitad para el público que jalonaba las praderas del parque. Comenzaron sonando alto, se oía con detalle cada nota, para acabar sonando como una banda perfectamente engrasada igual de alto, exageradamente alto. Hicieron intros a sus temas de siempre, haciendo sonar sus clásicos que pocos reconocían entre el público, otro premio para el respetable, al que no se nos escapa ni una.

Repaso histórico de su obra, reinterpretando con esta banda que suena diferente. Mejor? Distinto cuanto menos, sutil y delicada, matizada y rica. Jaime Stinus punteando, haciéndose su riffs, Igor Paskual haciendo espectáculo, una desatada Laura Gómez-Palma moviéndose por todo el escenario, flirteando con el bajo.

Homenajes
En esta gira del 30 aniversario, sonaron clásicos y piezas de su Balmoral, último disco novedoso hasta la fecha. Homenaje a los madrileños Burning con ‘Qué hace una Chica como Tú en un Sitio como Este?‘, y a los barceloneses Syrex con la magistralmente poderosa ‘Maldigo Mi Destino‘, que el público quiere acortar entre aplausos pero el Loco sabe dirigir para la descarga guitarrera. En la espectacular ‘Cruzando el Paraíso‘ recuerda su dueto con el rockero francés Johnny Halliday. Pero no se quedaron ahí los homenajes, en los bises Guille Martín, ex guitarrista de los Trogloditas fue recordado en ‘Rock and Roll Star‘.

Después de ‘En las calles de Madrid’ suenan temas como ‘Rock Suave‘ y acaba la primera parte con una genial, épica y mística ‘Autopista‘. Una de mis preferidas, con un sonido tan distinto a todo lo demás. La banda se toma un descansillo de menos de cinco minutos y el loco cambia de atuendo, chaqueta de lentejuelas para los bisel. ¿Nadie le dice que la chaqueta lo mismo no le sienta tan bien como cree?

En los bises la banda que venía crecida se crece aún más. Inconmensurables, llegan los clásicos con más fuerza todavía. Calidad no es sinónimo de decibelios, los de la mesa deberían estudiar primero y ecualizar después. Ante el fervor generalizado de los brazos en alto, del griterío y vítores del público comienza a sonar ‘La Mataré‘. Me quedo parado. Dejó de tocarla porque enaltecía la violencia de género, pero leí el otro día que vuelve a tocarla, porque a Almodóvar, coetáneo de generación, le premiaron por hacer lo mismo. Personalmente nunca me gustó, ni su música, ni su letra, cuanto menos el mensaje. Me gustaba que no la tocara. Al resto de público parece gustarle la que más. Por fin acaba y pasan a la siguiente sin casi dejar coger aire. ‘El Ritmo del Garaje‘ cantada más por el respetable que por él, hace de la noche uno más de los momentos álgidos, a la banda se la nota disfrutando de la noche iluminada con una blanca y grande luna sobre los árboles del parque.

El concierto llega a su fin, Loco presenta a la última canción haciendo un repaso a la música de los ochenta: ‘Si tuviera que decir las 3 mejores canciones que definen la década de los 80 diría ‘Qué hace una chica como tú, en un sitio como este?‘ de los Burning, ‘La chica de ayer‘, de Antonio Vega, ¡Para Ti‘, de Paraíso, y no sé si esta sería la cuarta o la primera’ y empieza a sonar ‘Cadillac Solitario‘, una versión larga y estirada. La banda se despide, se abrazan y agradecen al público la noche.

En otros conciertos gratuitos se notaba otro ambiente. El del sábado fue distinto. En alguno te quedas con la sensación de no haber ensayado suficiente, de acortar en exceso el repertorio, es la diferencia a otro de pago. El sábado fue diferente, no ya solo porque duró las 2 horas de rigor, sino por la entrega. Casi desmedida.

Una hora después de acabar pudimos ver irse en la furgoneta a la banda, dejaban por fin el parque de Aluche para irse al hotel y celebrarlo en al noche madrileña.

34 años en el barrio y nunca tuvo tanta vida.
Larga vida al Rock, larga vida al Loco!

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